El distrito peruano de Juli es uno de los 7 distritos que conforman la provincia de Chucuito, ubicada en el Departamento de Puno, en el sudeste Perú, bajo la administración del Gobierno regional de Puno.
Desde el punto de vista jerárquico de la Iglesia Católica es sede de la Prelatura de Juli en la Arquidiócesis de Arequipa.
Geografía
Situado al oeste de la provincia linda al norte con la vecina Provincia de El Collao, distrito de Pilcuyo y también con el lago Titicaca; al sur con los distritos de Conduriri y de Huacullani; al este con el de Pomata y al oeste con la vecina Provincia de El Collao, Distrito de Ilave.Capital
La Capital del distrito y de la provincia es la ciudad de Juli ubicada sobre los 3 869 msnm. Fue creada en los años de la Independencia del Perú (1821).Historia
La
historia de Juli aún no se ha escrito a plenitud. Sin embargo reseñamos
algunas pinceladas para reafirmar la memoria colectiva y la razón de su
identidad como pueblo de una gran nación.
Desde
el paleolítico, hace unos 7 mil años, el hombre caminaba por estos
lugares en busca de mejores condiciones de vida. Desde las alturas, en
su condición de cazador – recolector fue bajando hacia las planicies de
Caspa, Suancata, Tisnachuro, y las inmediaciones de Juli. ahí están los
testimonios de pinturas rupestres en Yacari, Pucara en la cuenca del
río Choccocconiri y en el mismo Juli con Huaquina Sapijicani y Olla.
Con
el avance del desarrollo humano, el hombre se fue haciendo sedentario
con el descubrimiento de la horticultura y la agricultura propiamente,
con la domesticación de las plantas y los camélidos antes que aquélla.
Con
este avance, se propicia el crecimiento de la población y su
organización en grupos y comunidades para conformar el reino lupaka,
posiblemente a raíz del colapso del Tihawanaco.
El
reino lupaka gobernado por caciques o curakas principales y
secundarios, tuvo un gran auge, elevando la producción agrícola y
ganadera a niveles superiores y paralelamente el engrandecimiento de la
arquitectura monumental megalítica. Ahí están las muestras, hoy
olvidadas: gigantescos cementerios como Tankatanka, el mismo Pukara y
sus majestuosas fortalezas, Tanapaka, las redes de caminos que
articulaban todo el territorio aymara, hasta la influencia inka.
Es
bueno saber que, los inkas nunca dominaron el territorio aymara. Para
su gusto, hicieron alianzas y una especie de pacto o convenio para que
los kurakas aymaras siguieran gobernando hasta Chile “en nombre del
Inka”. Los inkas en esta época casaron a sus doncellas con los
principales aymaras, implantaron a sus mitimaes para servir a los
curacas o para hacer las veces de “Tukuyricus”. Desde la toponimia, en
el extenso territorio aymara y juleño, pocos son los territorios con
nombres inka, a título de ejemplo se puede anotar: Inkapukara,
Inkaapacheta.
Aún
no se conoce con exactitud el día y año que los españoles pisaron suelo
juleño. Se tiene algunas aproximaciones y algunas más, imaginaciones o
invenciones de algún personaje inclinado a la historia. Por lo que se
conoce, es posible pensar que los primeros en pisar suelo aymara fueron
los soldados que acompañaban a Almagro en su recorrido hacia Chile. Sin
embargo, ya hay un dato, según el cual, “hacia 1534, Fray Tomás de San
Martín que acompañó a Francisco Pizarro hasta el Cusco, pasó al Collao y
caminó los territorios de Chucuito, hasta Charcas (Ramón Gutiérrez,
pág. 53). Esta primera exploración, permitió que la orden de Santo
Domingo tuviera presencia activa en estos lares. Como que así fue, en
1543 los curas dominicos Fray Andrés de Santo Domingo y Fray Domingo de
Santa Cruz, pasaron a predicar a Juli, el cual en estos días era
repartimiento de Gabriel de Rojas”.
Los
dominicos fueron los primeros en llegar a Juli y con ellos sus
acompañantes y españoles en busca de un lugar para vivir. En 1553 ya se
fundó el Convento de San Vicente en Chucuito y en Juli se edificó la
casa de residencia para los religiosos. A partir de 1565, Juli pasa a
ser el centro dominico principal de la zona al fundarse el Convento de
San Pedro Mártir, desplazando en hegemonía al de San Vicente de Chucuito
y poniendo bajo su mando al recién fundado Convento de San Santiago en
Pomata El corregidor de indios de Chucuito Don Jerónimo de Silva llegó
a Juli, hizo el deslinde de terreno para la misma población, se trazó
las plazas y las calles, se dio amplitud al solar de la iglesia se alejó
a los naturales en los suburbios, donde actualmente existen los
apellidos Juli, Cariapaza, etc. y fue residencia de los primeros
frailes.
El
2 de abril de 1565, el licenciado López García de Castro autorizó a los
dominicos a fundar el convento de San Pedro Mártir, sobre las ruinas de
la casa del Cacique Cariapaza. Al parecer
lograron iniciar la construcción de las primeras iglesias: San Pedro
Mártir, la Asunción y San Juan. Luego llegaron los misioneros de la
Compañía de Jesús, quienes dieron jerarquía, autoridad y grandeza al
pueblo de Juli. Estos llegaron a finales del año 1576 y se quedaron
hasta su expulsión a mediados de setiembre de 1737. Hicieron una obra
maravillosa, en lo espiritual y en lo material.
En
la época de la República, el 3 de junio de 1828 se declaró a Juli como
capital de la provincia de Chucuito, conocida como “La Roma de
América”. considerada como el mayor centro turístico de la hoya
hidrográfica del Titicaca, presenta también un gran potencial artesanal
fundamentalmente de tejidos y tallados.
Juli adquirió denominaciones y títulos como:
-
1538 - “San Francisco de Juli”
-
1538 - “Cabeza de su Majestad”
-
1538 - “Encomienda Real”
-
1583 - “Pueblo Santo”
-
1630 - “Roma del Perú”
-
1636 - “Roma y Santa Sede de las Indias”
-
1638 - “Roma de las Indias”
-
1638 - “Ciudad Santa”
-
1660 - “Roma de América”
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